Turquía

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El periodismo a la hora de la purga masiva

La cacería de medios de comunicación críticos emprendida por el gobierno de Recep Tayyip Erdogan culminó con el intento de golpe de Estado del 15 de julio de 2016. Las autoridades cerraron decenas de medios de comunicación. Un holding cercano al gobierno compró al mayor grupo de prensa turco. El cerco sigue estrechándose en torno a lo que queda de pluralismo: un puñado de publicaciones de bajo tiraje que subsisten en medio del acoso de las autoridades. Turquía es de nuevo la mayor prisión del mundo para los profesionales de los medios de comunicación. Pasar más de un año detenido antes de ser juzgado se ha convertido en la norma para los periodistas que, cuando son sentenciados, pueden ser condenados hasta a cadena perpetua sin comprender por qué. Los periodistas encarcelados y los medios de comunicación cerrados no pueden recurrir a ningún recurso legal: el Estado de derecho no es más que un recuerdo en la “Nueva Turquía” hiperpresidencial. La censura en Internet y de las redes sociales alcanza niveles inéditos y ahora las autoridades buscan tomar el control de los servicios de video en línea.

157
en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2019

Clasificación

0

157 en 2018

Puntuación

-0.69

53.50 en 2018

  • 0
    periodistas muertos en 2019
  • 0
    Periodistas ciudadanos asesinados en 2019
  • 0
    colaboradores muertos en 2019
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